A Nuestro Árbol De Rosana
Ya habrán olvidado mis sentidos, el sabor de tus palabras, que sabían al
tibio amor que esconde una campana.
Ya habrán olvidado que sólo a ti te quise tanto, en setiembre, una
tarde.
Tuve el presentimiento de ti, mucho antes de que este mundo tuviera movimiento.
El engranaje vendría de ti, si tú vinieras.
Ya habrán olvidado que siendo pobre niño, sólo tú protegiste mi corazón
del crudo invierno. De ese que ya no volví más
Habrán olvidado como nuestra fe de estrella, nos hacía tiritar
inocentes.
Sólo tú decías que era bueno y me querías más.
Aprendí a amarte en un mundo detenido cuyo amor no descifraba.
Después de abril cálido, porque ya nadie me habrá querido igual
Te fuiste con aquellos besos marinos, que al darnos en la frente, al
volar se hacían lágrimas. Te iba perdiendo y te dejé atrás.
Y así como un romántico triste, perdido quedé en mi barca, navegando
errante
bajo el
cielo nubelado de setiembre…